Jonathan Hargett, el jugador que pudo ser y no fue

El jugador que pudo ser y no fue.

George Lancaster, legendario entrenador de Highland Springs (VA) se disponía a tomar la palabra en un campus de baloncesto, una oportunidad más de aprender del ahora entrenador de Richmond Elite Basketball.
Las manos de los jóvenes jugadores se disparaban con la intención de preguntar, finalmente, tras alguna que otra pregunta obvia, llega una pregunta  que originaría la expectación de todas las personas presentes.
 “¿Qué pasa con Jonathan Hargett”?
Después de que su padre, Samuel Hargett Sr, murió en la cárcel de neumonía en 1989, Jonathan de 6 años de edad, fue atendido por sus cuatro hermanos mayores. Ellos le criaron y cuidaron de la única manera que ellos sabían. Le llevaban a menudo a los gimnasios y canchas del East End de Richmond, que acabo frecuentando. Desde sus primeros años, Hargett empezaba a destacar, tanto por sus prematuras habilidades como su atletismo que empezaba a resaltar sobre el de los demás
Incluso antes de que el joven Hargett jugara un solo partido en la escuela secundaria, Lancaster sabía que tenía un chaval muy prometedor en sus manos. Hargett llevó a su sub-13  “Richmond Metro Gold AAU Team a la final del campeonato nacional.
"Jonathan fue probablemente el base más atlético que he entrenado. No podía hacer mucho con el baloncesto. "decía con franqueza “coach Lan”.
“Quería dejar huella en el baloncesto en Virginia” decía Hargett. El atlético base de Highland Springs no dejaba indiferente a nadie y sobresalían por encima del resto. Por aquel entonces, ya era considerado como uno de los mejores jugadores de la generación y parecía que lo mejor estaba por llegar. Pero Lancaster consideraba que tenía “preocupantes problemas de disciplina” que podían aumentar si no se corregían a tiempo. Fue por eso, que decidieron llevarle a un HS fuera de Richmond.


“Tenía muchas ganas de quedarme, pero mi madre tenía unos planes diferentes para mí,  pensaba que podía ser una buena idea porque podría demostrar mi potencial en un escenario más grande y sobre todo, escapar de las malas influencias que había en Richmond”.
Sus espectaculares actuaciones no pasaron desapercibidas, y fue invitado a participar en el prestigioso “ABCD Adidas Basketball Camp” (en New Jersey)  en la edición del ‘99. Él supo que era la gran oportunidad de hacer ver a los ojeadores lo que era capaz de hacer.  Quería mostrar una jugada que llevaba practicando mucho tiempo, en un partidillo, mientras botaba desde la bombilla, lanzó el balón contra el tablero, al defensa volvió la cabeza y fue entonces cuando el pequeño base dio unos pasos para impulsarse e hizo un mate digno de concurso. La jugada dejó boquiabiertos a todos los presentes. Los presentes se sorprendieron del atrevimiento y el desparpajo del pequeño base y más sabiendo que había estrellas del instituto de la talla de Kelvin Torbert,  Tj Ford o Ben Gordon.
Fue tal la expectación que levantó, que aun teniendo sólo 15 años, tuvo su primer agente, lo cual confesó que le pareció poco apropiado debido a su temprana edad.
La siguiente temporada en Mt.Zion, se añadieron a la plantilla jugadores de la talla de Jarret Jack o Amar’e Stoudemire. Hicieron una brillante temporada, colocando al equipo como el 15º del país.
El ahora 6 veces “All-Star” confesó lo siguiente:
“ El “Prep School” elevó mi juego a otra dimensión, se me estaba augurando un futuro brillante y fue en ese momento cuando creía que mi futuro estaba en la Liga, (NBA)” Me sentía como un Rey”.Después de dejar huella en el baloncesto en Virginia, decidió jugar su último año de AAUU en los Atlanta Celtics (con Desagana Diop), equipo con el que jugaría contra futuros jugadores NBA como Francisco García o Julius Hodge.


"Johnatan Hargett es probablemente el mejor jugador con el que he jugado, nunca he visto a un jugador de su estatura las cosas que hacía él”.


 “Definitivamente, tiene el talento suficiente para jugar en la NBA,  en ese nivel, el talento es muy importante, pero el aspecto mental es aún más importante." Decía el ex jugador de la NBA y de la universidad de Virginia Cory Alexander.

Empezó su carrera universitaria de manera inmejorable, con un comienzo de 7-2 y con actuaciones individuales espectaculares, (28pts 8reb vs N.Mexico) (26pts 4ast vs Pittsburgh) y sobre todo siendo el “clutch player” del equipo en los momentos calientes de partido. Pero el buen comienzo de temporada fue solo un espejismo, el equipo se vino abajo y West Virginia terminó haciendo una temporada decepcionante con un terrible balance de 8-20. Individualmente, la temporada de Hargett fue irregular a pesar de sus decentes números (14pts-4,6ast-1,8robos) y fue nombrado Big-East Rookie of the Year. Por primera vez en su vida, Hargett no había estado a la altura de las expectativas.
La imagen de Hargett se había visto manchada y las dudas sobre él empezaron a crecer. Además, se vió involucrado en una investigación de la NCAA por si había recibido dinero ilegal en su año de “freshman” y por si había contratado un agente cuando estaba en “High School”. Hargett no volvería a jugar en la NCAA.
Su vida estaba en una espiral descendente, fue arrestado con marihuana pocos días después de su separación con WV, y los ojeadores de la NBA temían que sus problemas disciplinarios se prolongaran.
Se presentó en el Draft confiado en llegar a ser elegido, pero lo cierto, es que no fue elegido y el mundo de Hargett se vino abajo, todo se ponía en contra del joven base. Empezó a participar en ligas de Richmond y en torneos de Streetball, su carrera iba dando tumbos.
Empezó a jugar en la WBA’s Southern Crescent Lightning in Peachtree City, GA, donde promedió 13ppp pero su entrenador confesó que arrojaba la toalla con él, un jugador al que no se le podía entrenar. A pesar de sus declaraciones, sus buenas actuaciones no pasaron desapercibidas en la NBA y el pequeño base probó con unos “workouts” con Detroit y Memphis pero no cuajó.
En la WBA no pagaban mucho, así que empezó a vender drogas para mantener a su familia. En 2008, fue arrestado por venta y distribución de cocaína. Condenado a una pena de 5 años, la vida de Jonathan Hargett dio un vuelco. La figura del base desapareció en el panorama basket, o eso parecía.
A los ex jugadores y entrenadores en Richmond siguen preguntando por Hargett. “Era un jugador único, a pocos jugadores he visto con la capacidad de jugar al baloncesto que él tenía, hacía auténticas diabluras en la cancha, quién sabe donde estaría su carrera si hubiera tenido mejores influencias y una mayor disciplina”.
Jonathan Hargett salió de la cárcel el pasado mes de enero.
“Quiero seguir involucrado con el baloncesto, quiero seguir intentándolo hasta que me muera, me da lo mismo si es en la NBA D-League o en una liga semi-profesional, quiero seguir jugando al baloncesto”.
“Lo más importante para mí ahora mismo es ser un buen padre, ser una buena persona y luchar por sacar mi vida adelante, quiero ser la persona que era antes”.

Este artículo está escrito y traducido por Nacho Juan Gracia (Podéis seguirme en Twitter, @NachoJuanRules) Gracias por vuestra lectura
*Este artículo está basado en la entrevista hecha por SLAM Magazine escrito por @Vernon_Coleman (nº158)


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