Larry "Grandmama" Johnson


Larry “Grandmama” Johnson, bajo ese apodo y el de “LJ” fue conocido uno de los mayores iconos de la mejor liga del mundo en los años 80’ y 90’.  Un “4” titánico que a pesar de rozar los 2 metros de estatura, se convirtió en uno de las mayores estrellas mediáticas de la NBA. 

A pesar de sus graves problemas de espalda, que mermaron gran parte de su carrera y le permitieron estar activo solamente 10 temporadas, es considerado como uno de los mejores jugadores de su época. Fue precisamente por sus problemas de espalda, por lo que en su segunda etapa en la NBA (cuando fichó por los Knicks) tuvo que reciclarse y se vio obligado a evolucionar su tiro exterior. Fue por esa razón por la que el bueno de “LJ” no pudo dar ese paso que le convertiría en una de las grandes estrellas de la liga.

Larry Johnson llegó a la NBA haciendo ruido. Venía de ser la estrella de los “Runnin’ Rebels” de la Universidad de Nevada-Las Vegas (UNLV), para la que logró un campeonato nacional a las órdenes del célebre Jerry Tarkanian. Junto a futuros jugadores NBA como Stacey Augmon y Greg Anthony, se convirtieron en un equipo imparable. La potencia física y atletismo de “L J” era superior a la de cualquiera y fue finalmente elegido como mejor jugador de la nación (fue galardonado con el John Wooden Award y el Naismith College Player of the Year). Durante su periplo en UNLV, nos dejó unos números espectaculares, al concluir con 21,6pts y 11,2 reb por encuentro.

Nada parecía poder separar a Larry de su futuro éxito en la NBA. Su excelente rendimiento en la NCAA le colocaban como futurible nº1 del Draft y así fue finalmente. El alero tejano fue elegido en el primer puesto del Draft de 1991 por los Charlotte Hornets.

En su primer año quería demostrar que los Hornets no se habían equivocado en su elección y se erigió desde el primer momento como uno de los líderes en Charlotte. A pesar de la temporada a nivel colectivo dejó mucho que desear (balance de 31-51) Larry causó un gran impacto en la liga. “L J” dio la razón a todos los que apostaron por él tras finalizar con unos excelentes 19,2puntos, 11rebotes y 4 asistencias, que le llevarían a ganar el premio al “Rookie del Año”. Fue tal la popularidad en la liga de “Grandmama” que fue el jugador que más camisetas vendió durante ese año.

Gracias a la llegada de jugadores como “Zo” Mourning y el pequeño base Muggsy Bogues, los Hornets se convirtieron en el equipo de moda en la NBA durante los años venideros. Charlotte reunía así un juego interior brillante que junto al talento de Bogues, les llevaría a disputar los Playoff. Los Hornets terminaron cayendo contra los poderosos Knicks de Ewing en semifinales de conferencia tras eliminar a los Celtics, lo que resultaba ser un gran debut en postemporada. Larry concluía así la que sería su mejor temporada individual, tras registrar nada más ni nada menos que 22pts, 10,5reb y 4,3 asistencias por partido y ser elegido por primera vez para participar en el Partido de las Estrellas del “All-Star Weekend”.

La dupla interior de LJ & Zo seguía siendo la gran baza a los Hornets de cara al futuro. A pesar del buen rendimiento de la temida pareja interior, las lesiones lastraron a los Hornets durante la segunda parte de la temporada. Larry empezó a tener serios problemas de espalda que le apartaron de las canchas casi 3 meses y por si fuera poco Mourning también comenzó a tener problemas físicos, por los que aun habiendo conseguido un balance de 41-41, no consiguieron llegar a Playoffs. Pero lo mejor aún estaba por llegar, ya que ambos fueron elegidos para representar a Estados Unidos en el Mundial de Toronto de 1994, en el que consiguieron el oro.

La temporada siguiente, “L J” llegó más fuerte que nunca y los Hornets  también respondieron. Larry volvió a estar a un gran nivel durante toda la temporada y volvió a participar en el Partido de las Estrellas. Charlotte finalizó la temporada con 50 victorias lo que les llevaría a Playoffs. A pesar del gran momento de forma de toda la plantilla y realizar el mejor balance en temporada regular desde que Larry está en los Hornets, los Bulls se cruzaron contra los imparables Bulls de Jordan lo que propició su prematura eliminación en postemporada.

Los problemas físicos empezaron a mermar sensiblemente el rendimiento de “L J”, poco a poco sabía que debía reciclarse en los siguientes años si quería seguir a gran nivel. El roce que se produjo entre LJ y Zo propició el traspaso del segundo a Miami, por lo que se desintegraba la famosa dupla interior que tanto había dominado en los últimos años. Independientemente de su buena temporada a nivel individual (19pts – 7reb) los Hornets empezaban a sospechar sobre el estado físico de Johnson y empezaron a barajar un posible traspaso.

Larry Johnson fue finalmente traspasado a los New York Knicks a cambio de Anthony Mason y Brad Lothaus. Comenzaba así una nueva etapa para el ex “Runnin’ Rebel”.
Gracias a su versatilidad, “L J” podía jugar tanto de “SF” como de “PF” lo que ayudó mucho a la rotación de los knickerbockers. Con la llegada de Johnson, se formaba un “Big Three” más que interesante, con Pat Ewing de “center”, Oakley de “PF” y el propio Larry de “SF”. A pesar del bajón estadístico de “Grandmama”, Larry fue uno de los pilares del equipo gracias en gran parte a la defensa, apartado en el que destacó mucho en la filosofía defensiva de Jeff Van Gundy.  Larry se consagró como uno de los líderes morales del equipo y uno de los referentes del vestuario. Los problemas de espalda seguían mermándole pero siempre supo sacarle partido a todos los atributos que atesoraba. Durante su trayectoria en la “Gran Manzana”, “L J” dejó momentos para el recuerdo en el mítico Madison Square Garden. Que knickerbocker no se acuerda de su famosa jugada de 4pts que permitía adelantarse a los Knicks que les ponía por delante en la final de la Conferencia Este en la temporada 98/99. Larry dejó inolvidables actuaciones en postemporada, donde se convertía en un jugador clave. A pesar de que sus registros habían bajado considerablemente (sus números rondaban los 12pts y 6 rebotes) seguía siendo un jugador importante en Nueva York.

Poco a poco, la llama de “Grandmama” se iba apagando paulativamente, la potencia física y atletismo que atesoraba en sus años de “college” no eran los mismos. Larry supo reciclarse y gracias a su buena ética de trabajo y capacidad de liderazgo, pudo estar en la élite más años de los que se podía pensar tras descubrirse los problemas crónicos que sufría en la espalda. Fue precisamente ese motivo por el que finalmente se retiró en octubre de 2001, con tan sólo 31 años , se ponía punto y final a la carrera de uno de las figuras más conocidas de la NBA. Un jugador que gracias a su explosión mediática, se convirtió en uno de los iconos de la liga. Él es Larry Johnson, la abuela favorita de la NBA.

Este artículo está escrito por Nacho Juan Gracia (podéis seguirme en twitter, @NachoJuanRules) Gracias por vuestra lectura 

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