El lado más humano de "Cyborg" Griffin.


Blake Griffin, un prodigio de la naturaleza, un jugador que nos demuestra cada noche con sus espectaculares y sobrehumanas acciones el porqué de su nuevo mote, “Cyborg”.

Pero lo cierto, es que “Cyborg” Griffin se ha humanizado, durante esta temporada, ha recibido oleadas de críticas debido a su “insuficiente repertorio” y los pocos recursos que tiene el joven ala-pívot de los Angeles Clippers. Él ha sido uno de los focos de las críticas en la irregular temporada del eterno vecino de los Lakers, ya que se tenían muchas expectativas en la dupla CP3-Griffin y su actuación solo se ha ceñido a sus espectaculares alley-oops  y transiciones de vértigo que copaban las posiciones más altas en las mejores jugadas diarias. 

No podemos discutir que Blake es una de las superestrellas de liga (sus promedios en liga regular le preceden) con sus -20,7pts 10,9reb- se postula como uno de los mejores interiores de la NBA.

Durante esta temporada, han salido a la luz sus carencias en el aspecto ofensivo, en las cuales, tendrá que trabajar minuciosamente si no quiere estancarse en el jugador que es hoy. Porque a pesar de ver unos buenos porcentajes en TC, es un mal tirador (los porcentajes se deben a la gran cantidad de mates y entradas a canasta convertidas). Uno de sus aspectos a mejorar, (drásticamente) es su lanzamiento de tiros libres, ya que no sobrepasa el 60%, lo que es preocupante para un jugador como él, que podría ganarse el pan desde la línea de personal (se han dado muchos casos de este estilo). También se destaca el poco IQ baloncestístico que atesora y que afecta negativamente al juego de su equipo.

La burbuja del “Cyborg” explotó en Playoffs, concretamente en la serie contra San Antonio Spurs, donde en repetidas ocasiones, el veterano (y en mi opinión mejor 4 de la historia) Tim Duncan le dio lecciones de como jugar al baloncesto que dejaron en evidencia el juego de un mermado Blake Griffin que se vio abrumado ante la competencia del veterano pívot.

El entorno “clipper” y el propio Blake Griffin intentaron justificar la cascada de críticas hacia el interior de 23 años del equipo angelino.

"Nadie me está dando tiempo para mejorar", lamenta el jugador, que apenas ha disputado 156 encuentros en la mejor liga del mundo. "Tengo años para pulir aspectos de mi juego, pero por alguna razón la gente no para de hablar de lo que todavía no hago bien", según recoge Los Angeles Times.

Además, Vinny del Negro afirmo que la gente no estaba siendo justa con Blake, que no estaba al 100% y que se merecía paciencia porque era n sus primeros playoffs y todo el mundo se merece una línea de aprendizaje.

A eso quería llegar, en mi opinión, el bueno de Blake Griffin se ha merecido tener paciencia con él ya que a pesar de todo, sus promedios y sus espectaculares acciones le avalan y hay que tener en cuenta su juventud e inexperiencia en estos convites.
Por eso creo, que con una correcta ética de trabajo, ganas de querer mejorar y saber mantener los pies en el suelo, podemos estar ante uno de los ala-pívots más dominadores de la NBA en la próxima década (si no lo es ya), pero está claro que queda mucho camino por recorrer.

Se esperan buenos tiempos para el vecino de los Lakers, lo bueno acaba de empezar.

Este artículo está escrito por Nacho Juan Gracia (podéis seguirme en Twitter, @NachoJuanRules) Muchas gracias. 

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