El "Factor X" de las Rocky Mountains

No parecía haber mejor noticia para los Nuggets bien entrado el 2013 que la vuelta de Wilson Chandler a las canchas. Aun sin él, los de Colorado contaban con una de las rotaciones exteriores más brillantes y a su vez extensas de la liga, pero daba la sensación de que faltaba algo, y ese algo, una vez llegados a la recta final de la temporada regular,  parece poder ser el alero de Benton Harbor. 


[Foto vía Grantland]

Tras una irregular e inconsistente pasada campaña por culpa de las lesiones (independientemente de su excelente rendimiento en China durante el “lockout”), eran muchos los que empezaban a echar de menos al Chandler que nos acostumbramos a ver en la Gran Manzana.  

Pero nada más empezar la presente campaña, tras las dos primeras semanas de competición, nada parecía ir mejor para el bueno de Wilson, quién recaía de sus problemas de cadera, problemas que más tarde le apartarían nada más ni nada menos que 2 meses fuera de las canchas. 

[Foto vía Basket4us]

Malas noticias sin lugar a dudas para unos Nuggets que contaban con Chandler para ser una de las piezas angulares de este ambicioso proyecto que independientemente de su tambaleante inicio, daba las primeras muestras de que comenzaba a carburar. 

Aun habiendo realizado una irregular primera parte de la temporada, no cabía duda de que los Nuggets poseían una de las plantillas más talentosas de la Conferencia Oeste. Un equipo, que basado en el alegre sistema de "run & gun" de George Karl era capaz de vencer a cualquier equipo de la competición. Pero lo cierto, es que conforme llegábamos al ecuador de la temporada regular, los Nuggets ya se encontraban entre los mejores equipos del Oeste, erigiéndose como uno de los equipos más difíciles de batir en casa. 

Pero tras dos meses en el dique seco, el pasado 13 de enero Wilson Chandler volvía a las canchas y con un más que notable partido frente a los Warriors, siendo protagonista en la victoria “nugget” tras realizar 14 puntos, 6 rebotes y 3 robos. Aunque el mismo Chandler no se dio por satisfecho y en su segundo partido, resultó determinante en la victoria de Denver frente a los Blazers en la prórroga. Dos partidos, que sin duda, daban lugar a la esperanza. 

Aunque se podía llegar a pensar que eran dos casos aislados, lo cierto es que pasaban los partidos, y daba la sensación de que no tardaríamos mucho en ver al Wilson Chandler que tanto hizo disfrutar a los aficionados "knickerbockers". Su estado físico aún no era el óptimo y tanto la competencia como la amplia rotación exterior afectaron a que no destacara según lo esperado en sus primeros partidos, pero la calidad no había duda de que seguía estando ahí. 


El propio Wilson, sabía que a estas alturas de la competición, iba a resultar muy complicado hacerse con los minutos que el propio Chandler iba a tener a priori desde el comienzo de la temporada, y más, teniendo en cuenta la "ascensión" de Corey Brewer en la rotación y la gran cantidad de minutos de la que goza Andre Iguodala. Pero Wilson sabía que esto no le privaba de sacar a relucir todo el potencial que atesora y se erigió como el "Factor X" de estos Nuggets, un jugador capaz de revolucionar un partido, pero no sólo en el ámbito ofensivo, ya que se ha consagrado como un sólido defensor y una de las piezas más importantes a la hora de jugar en transición. Un jugador, que como ya demostró contra Chicago (24pts), Lakers (23pts) o más recientemente contra OKC (35pts en 34mins) y Knicks (24pts) puede llevar sin lugar a problema el peso ofensivo del equipo cuando esto se requiere. 



Un Wilson Chandler, que conforme llegamos a la recta final de temporada regular, parece cada vez más importante para George Karl, dada las exigencias que advierten los Playoff, Wilson tendrá que dar un paso adelante, ya que aunque sería una locura decir que de su rendimiento dependerá la actuación de Denver en la postemporada, sí que es cierto que se necesitarán al mejor Chandler de cara a realizar una digna actuación en los Playoff

Puede que su estado físico aún no sea el óptimo, pero los aficionados de los Knicks saben de buena tinta, de que si Wilson Chandler está al 100%, puede ser un jugador determinante, un "silent killer", uno de esos jugadores capaces de cambiar el rumbo del partido gracias a su rebosante talento.

No cabe duda de que si el propio Wilson deja de lado sus problemas físicos, puede convertirse en la pieza que el conjunto de Colorado necesita para hacer de los hombres de George Karl, un equipo más que competitivo en la postemporada.

(@NachoJuanRules)











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