Pasado, presente y futuro

Todo comenzó un 10 de agosto de 2012. Me sorprendió la noticia de un traspaso a cuatro bandas que afectaba a Philadelphia, Lakers, Nuggets y Magic. La primera reacción fue la de emoción, debido a que recibíamos probablemente al mejor Center ofensivo de toda la NBA. Eso sí, perdíamos a nuestro jugador referente, un Andre Iguodala que no había debutado en ningún equipo de la NBA distinto del nuestro, y además un Nicola Vucevic y un Mo Harkless que parecía que no iban a explotar.

El traspaso parecía beneficiarnos. Al recibir a Bynum creamos un proyecto similar al que llevó a Orlando a las Finales de la NBA en 2008, que consistía en un Center con toda la zona liberada para él, como era Howard en los Magic y como iba a ser Bynum en los Sixers, para evitar problemas como los que se produjeron en los Lakers con el propio Dwight y Pau Gasol. Posteriormente, toda un perímetro compuesto de tiradores, que bombardearían el aro desde el perímetro, de manera que hasta los interiores tuvieran la capacidad de alejarse del aro, como ocurría en Orlando con Rashard Lewis o en Philadelphia con Thaddeus Young o Spencer Hawes. Sí, era un proyecto muy bueno. Asustábamos en la Conferencia Este...


El resto es Historia. Un drama con bolos y flamenco de por medio. ¿Resultado? Comenzamos a perder, nos alejamos velozmente de los puestos de Playoffs, y a mitad de temporada comenzamos a tankear para conseguir el pick 11 del Draft 2013.

La noche del Draft iba a ser especial. En Philadelphia se hablaba de pickear a Kelly Olynyk o Steven Adams, para ofrecer una compañía sólida en la pintura a Andrew Bynum si era renovado o al Center que viniera en verano, mientras salían rumores de la posible llegada de Al Jefferson o Nikola Pekovic.

Fue entonces cuando el recién incorporado Hinkie hizo la primera medida... cómo llamarlo... "Made in Hinkie". Jrue Holiday abandonaba el barco a cambio de Nerlens Noel y el pick de primera ronda protegido de New Orleans Pelicans. Parecía una locura, y todavía puede serlo. Pero si lo analizamos nos damos cuenta de que es una maniobra fríamente calculada por parte de Sam.

Este traspaso convertía una franquicia diseñada para ganar ahora, en un proyecto de futuro a largo plazo. Como leí el día del traspaso: "Para llegar más arriba hay que subir desde más abajo." Este año 2014 en el que se acerca, como según dicen los expertos, uno de los mejores Drafts de la Historia, es la campaña perfecta pare ejecutar ese proyecto de futuro con las tres primeras rondas que disponemos. Eso sí, no todo es sentarse y disfrutar de las victorias. Necesitamos que una de esas rondas sea Top 3, porque es esa la cifra de jugadores con capacidad de ser superestrellas en la NBA. Andrew Wiggins, Jabari Parker y Julius Randle. Evidentemente nuestra primera ronda de Miami no va a ser de las 3 primeras, ni la de Pelicans por dos razones, ya que está protegida y aunque no fuera así tienen equipo de sobra para quedar entre los 20 primeros de la NBA. Por lo tanto, nuestro propio pick es el que ha de ser Top 3. Debemos tankear, y no va ser difícil debido a la plantilla que tenemos este año.

¿Qué nos depara el futuro?

Pues aunque suene muy peliculero, nuestro futuro es incierto. Para empezar, confiemos en que Turner se vea con capacidad de liderar el equipo y explotar de una vez, ahora que tiene un nuevo entrenador que en teoría es de su agrado. Y confiemos en la suerte en la lotería del Draft del año que viene, que nos depare un pick Top 3. Y confiemos también en tener suerte con las lesiones...

Y sigamos confiando.



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