"La prevalencia del conjunto frente al individuo" por Sergio Rabinal

Artículo perteneciente al número 1 de la revista de Redes de Metal publicado en mayo de 2014





Muchas veces hemos visto a jugadores como Allen Iverson o Tracy McGrady ganar un partido tras anotar más de 40 pts o ganar gracias a un tiro sobre la bocina, pero, ¿cuántas veces les hemos visto levantar un trofeo de campeón? Y es que los grandes anotadores, pocas veces están respaldados por un equipo que esté a su altura. La clave del éxito de un equipo reside en la confianza y eficacia del equipo, la solidez que puede presentar un equipo bien estructurado puede acabar con grandes jugadores capaces de irse hasta los 40 puntos en un partido (o más).

El mejor ejemplo para ilustrar esto son los San Antonio Spurs, desde hace dos décadas son el equipo más regular de la liga. Tal es la solidez de los texanos que desde la temporada 1989/90 solamente no han estado en los Playoffs en una ocasión (1996/97). El mayor culpable de que esto haya sucedido es Gregg Popovich, que desde su llegada a San Antonio en 1996 ha mantenido al equipo siempre en lo más alto. Cuatro anillos (1) en cinco finales disputadas y es que hasta el pasado año, la pareja Popovich-Duncan, nunca había caído en una eliminatoria por el título. Los causantes de romper esta estadística fueron los Heat y en concreto, LeBron James. Desde su llegada a Miami, he ido observando cómo este equipo tiene una dependencia casi total del James. Esto se vio muy bien reflejado en los Playoffs de 2012, cuando los Heat se enfrentaron a equipos equilibrados con buenos jugadores en cada posición y se vieron las carencias de Miami. Con esto me refiero a que en el equilibrio está la victoria, depender de un jugador (o dos) puede funcionarte bien, pero, en el momento que ese pilar sobre el que se sostiene el equipo no tenga el día, ¿qué harás?



Si echamos la vista atrás, no mucho, apenas trece años, nos encontramos en las Finales de 2001, Sixers vs. Lakers, o lo que es lo mismo, Allen Iverson contra los Lakers. El gran talento y buena muñeca de Iverson no fue suficiente para acabar con un equipo bien estructurado, y es que no puedes basar el sistema de todo el equipo en un solo jugador, como he dicho anteriormente. Un buen fondo de armario te permite poder relajarte cuando tienes que dejar descansar a tu mejor jugador, ese fue el fallo que decantó la balanza del lado de Los Ángeles.

Volviendo al tema de los Spurs, hay una estadística que refleja a la perfección lo que quiero decir con equilibrio y dosificar, el jugador que más minutos juega del equipo es Tony Parker con 30 MPP frente a los 38 MPP de LeBron o los casi 39 de Carmelo Anthony. El reparto de minutos va más allá de una simple medida de descanso de sus hombres principales, esta medida significa el buen banquillo que tiene el equipo y que funciona bien si sus estrellas no están en pista.

Pero para que funcione una apuesta por crear un equipo sólido no solo tiene que estar en juntar a la fuerza a grandes jugadores, para que dé sus frutos se debe de formar un equipo que se entienda dentro y fuera de la pista. Un reciente caso de no conexión del equipo pese a tener grandes estrellas fueron los Lakers de la pasada temporada, la idea de juntar a Howard, Kobe, Pau y Nash no llegó a buen puerto y el proyecto falló. El mismo Howard declaró que no se llevaba muy bien con Bryant, lo que forzó su salida de California hacia otras tierras, concretamente Houston, donde parece que se está formando un sólido equipo que ocupa una buena posición en el Oeste.

Analicemos el caso de Monta Ellis, cuando fue traspasado de Golden State a Milwaukee, la franquicia californiana tuvo que elegir entre él y Stephen Curry para encaminar el proyecto. Los Warriors eligieron a Curry, mandando a Ellis a los Bucks, una de las razones fue su irregularidad en el juego y la falta de visión de juego. En sus dos temporadas en Wisconsin, Ellis pareció dar unos síntomas de madurez y redujo su egoísmo, pero, la llama del proyecto de los Bucks se acabó pronto y fue traspasado este verano con destino a Dallas. Durante esta temporada, Ellis ha mejorado su juego en equipo, adaptándose muy bien al estilo de los Mavs. Ahora parece que “la bala de Mississippi” ha encontrado su camino a seguir gracias al juego en equipo y no al juego individualista.


Y es que bajo mi punto de vista, crear un equipo homogéneo con jugadores de características similares tiene asegurado que puede llegar lejos si funcionan bien sus piezas. Como ya dijo Michael Jordan, “Un jugador gana partidos, un equipo gana campeonatos”

1.El artículo fue escrito antes de que los Spurs ganaran las Finales de 2014

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